sábado, 5 de junio de 2010

Antonella Rodríguez

Estrenamos nuevo mes con una espléndida bailarina argentina, Antonella, muy conocida y valorada en su entorno, que destaca por un precioso estilo muy propio de su formación en el entorno de Saida, pero al que ella imprime un toque muy personal.

Antonella se inició en la danza en el año 2004 de mano de la profesora Aziza Raquel Román, quien le inculcó su pasión por la danza oriental. Posteriormente pasaría a la escuela de Saida, integrando su ballet, el Rakkasah, a partir del año 2008. Este mismo año se egresó y obtuvo el título de profesora de danza árabe, presentándose a partir de ese momento en diversos eventos, fiestas y teatros de Buenos Aires, siendo destacable su trabajo con el maestro Mario Kirlis y sus presentaciones en el parque temático Tierra Santa.
A partir de 2009 pasó a integrar el cuerpo de maestros de la escuela de Yamil Annum, dictando también sus propias clases en el instituto Luisa Fernández de Zona Oeste. Su proyecto más reciente ha sido una gira oriental por Korea, Hong Kong y Taiwan con Mario Kirlis, Matías Hazrum y la también bailarina Shanan.

Baid Annak:


Lo primero que sorprende en Antonella es que, a pesar de su evidente estilo argentino, como no podía ser de otro modo debido a su ámbito de formación, ella logra imprimir una huella muy suya a la hora de ejecutar la danza. Resulta impresionante la pasión que despierta en ella y cómo transmite con cada fibra del cuerpo ese entusiasmo y arrebato que siente, ese amor por el trabajo que realiza. Conoce a fondo la música que interpreta y no desperdicia ni un instante, sabiendo darle a cada momento el toque que merece. Su vehemencia y énfasis en cada movimiento revela que está en su elemento y que disfruta con cada movimiento que ejecuta, transmitiendo al público esa sensación y dejándolo boquiabierto. La expresión de su rostro, además, es todo sentimiento. No han faltado críticas a este modo de proceder, llegando a decir algunos que baila como si ejecutara una danza erótica o que la expresión de su rostro es puramente sexual. He de decir que confunden erotismo con sensualidad, en Antonella todo es gracia, elegancia y energía unidas a una inmensa pasión por la danza. Su técnica, bella y estilizada, acaban de completar un cuadro realmente magnífico: ninguna de sus intervenciones disponibles en YouTube tiene desperdicio alguno.

Muestra Anual de Danza Árabe 2009:


No me queda más que expresar mi inmensa admiración por el bellísimo trabajo de esta profesional, que encandila y es capaz de quitar el aliento. Todo un espectáculo y un tributo a la danza oriental que nadie debería perderse. Le deseo de todo corazón mucha suerte para el futuro y un éxito claro y rotundo.