jueves, 1 de enero de 2009

Samya Gamaal

Estrenamos año nuevo de la mejor forma posible, haciendo un homenaje a una de las figuras legendarias que dieron origen a la danza oriental, la desaparecida Samya Gamaal, reina del raks sharqui, inspiración de generaciones y generaciones de bailarinas.

Su nombre real era Zaynab Ibrahim Mahfuz, y nació en 1924 en la pequeña ciudad egipcia de Wana. Poco después de nacer ella su familia se trasladó a El Cairo, cerca del célebre bazar Khan-el-Khalili. Años después conocía al fundadora de la danza oriental moderna, la siriolibanesa Baadia Masabni, quien la aceptó en su compañía de danza y le dio el nombre artístico de Samya Gamaal. Se le reconoce el haber llevado la danza oriental a un status más respetable tras Tahiya Carioca, con la que también trabajó en la compañía de Masabni.
Poco tiempo después inició su carrera en solitario e introdujo un estilo más improvisativo y desenfadado a su particular forma de danza. Original y creativa, añadió elementos del ballet clásico y danza latinoamericana a su baile; y también empezó a trabajar danza con velo para mejorar su trabajo de brazos bajo su maestra de danza clásica Ivanova. Fue la primera bailarina en salir bailando con tacones, y también apareció en numerosas películas de la época, que nos han dejado los mejores testimonios de su trabajo.

"Don't tell anyone"-1952:





En 1949 fue proclamada la Bailarina Nacional de Egipto por el rey Farouk. Al tiempo ella conocía y se enamoraba de Farid al-Atrache, con quien realizó diversas películas; pero no duró y al cabo de cierto tiempo se separaron. Tras ello empezó a aparecer también en películas internacionales, y volvió a casarse dos veces más. En 1950, sus actuaciones en Nueva York en el cabaret The Latin Quarter fueron el inicio de su reconocimiento internacional como artista. Se retiró de los escenarios a principios de los años 80 y murió en el Cairo en 1994, a la edad de 70 años. Dejaba consigo un legado para la danza y un puesto legendario que habría de ser recordado y venerado por sus sucesoras.

"Alí Babá y los 40 ladrones"-1954:


En aquella época las bailarinas desarrollaban siempre un estilo personal, y en el caso de Samya, destaca la improvisación y el desenfado, como ya anunciábamos al principio. Mantiene un aire inocente, pero coqueto a la vez, y evoluciona con elegancia y sencillez. No era época de grandes técnicas y aspavientos como lo es ahora, y sin embargo realizaba un estupendo trabajo de brazos y manos, hoy en día tan desatendido por muchas bailarinas. Además de ser una pionera en el uso del velo y de los tacones, todo lo ornaba con su encanto y carisma personal. Era el nacimiento de un estilo y de una leyenda; que ahora parece anticuado y obsoleto, pero del cual se puede aprender y corregir mucho todavía.

"Alí Babá y los 40 ladrones"-1954:

Cualquier tributo a esta bailarina legendaria puede parecer escaso. Murió Samya, pero no su labor, que sigue viva en todas sus películas. Ella, como sus contemporáneas, sentó las bases de un estilo que hoy ha conocido grandes cambios y alteraciones, modificaciones y variaciones tantas como bailarinas las han ejecutado; pero que han tenido que mirarla a ella y a sus contemporáneas antes para partir de algún punto. Aun cuando esta forma de danza ya es antigua, es preciso mirar a las que fueron las madres del raks sharqui moderno, entre ellas Samya, para apreciar, respetar y valorar su justa medida, a las primeras que elevaron la danza oriental al nivel de algo artístico y respetable.

1 comentario:

Keyla dijo...

Preciosa entrada de Samya Gamal...realmente encantadora y muy emotiva. Me ha gustado muchísimo, es un comienzo de año increíble para tu blog. Felicidades!