viernes, 12 de septiembre de 2008

Princess Farhana

Con este nombre artístico y glamuroso se conoce a una bailarina americana que trabaja sobretodo en los medios de comunicación y en los cabarets, y que domina principalmente el estilo clásico egipcio con todos los complementos, siendo también instructora de este arte.
Farhana es una bailarina internacionalmente aclamada y ha hecho su aparición en lugares como Francia, Suiza, Bélgica, Portugal, Egipto, México y Canadá, así como en Inglaterra y en Estados Unidos. Durante diecisiete años escribió extensivamente acerca sobre la danza oriental al tiempo que la trabajaba. Nombrada Bailarina Favorita de Cabaret en 2006 por Zaghareet Magazine, ha actuado en directo con estrellas arábicas como Amir Diab, Hakim, Natacha Atlas, y Alabina; así como ha actuado en eventos privados para celebridades y dignatarios como Hillary Clinton, la familia real saudí y los Rolling Stones, entre muchos otros.
Conocida con su técnica exquisita, su presencia dramática en el escenario y un alto concepto de la teatralidad, Farhana viaja constantemente actuando e impartiendo seminarios en todo el globo. Desde 2006 es la bailarina principal en la comedia itinerante de Margaret Cho, La Mujer Sensual. También ha aparecido bailando y actuando en diversas películas, videoclips y shows televisivos, y también en diversos documentales sobre danza. En 2008 tuvo la oportunidad de coreografíar la escena de danza del sable que aparecía en la película La Guerra de Charlie Wilson, protagonizada por Tom Hanks y Julia Roberts. El director Steve Balderson realizó un documental sobre ella, y actualmente su calidez, entusiasmo y espíritu -tanto dentro como fuera del escenario- cautiva audiencias y alumnos allá donde va.




A simple vista Farhana puede parecer una bailarina un tanto desconcertante, por su estilismo personal, que incluye un maquillaje y vestuario a menudo estrafalario, cuando no directamente chabacano. Sin embargo una vez se supera este primer paso y se contempla la danza surge la esencia natural de esta bailarina. Domina un estilo clásico egipcio y muchos elementos, como ya decíamos. Como bailarina, resulta delicada, serena y muy elegante, que se esfuerza a cada instante por dar un resultado bello y profesional a la hora de bailar. Tiene en verdad una técnica muy refinada y no da lugar a aspavientos ni brusquedades en su proceder. Además resulta encantadora y transmite su alegría y entusiasmo por la danza al público que la contempla.

Saidi - Luxor Baladna:

Farhana es muy conocida y aclamada en su entorno americano, por eso existen muchos vídeos en YouTube acerca de ella, algunos extraídos de sus vídeos instructivos y de performance. Yo he seleccionado algunos más egipcios, pero quien le haga un seguimiento verá que en general su estilo es el bellydance más cabaret, trabajando fantasías con abanicos de plumas entre otros vestuarios que recuerdan a la época de Mata Hari. Además siempre es interesante verla por lo curioso de algunos atuendos que suele escoger, dando lugar a una bailarina multifacética y muy rica en variedades y estilos, que trabaja con sumo respeto y profesionalidad.

Raks Al Shamadan:

En resumen, puede que el estilo y la estética de Farhana no gusten a todos, pero lo que no se le puede negar es su seriedad de cara al arte, esa delicadeza y elegancia revela una gran profesionalidad y respeto de cara a la danza. Desde aquí le mando mi enhorabuena porque constituye un ejemplo más de lo variado y rico que resulta el mundo de la danza oriental y cómo tantísimas personas le hacen honor a su manera.

4 comentarios:

Keyla dijo...

Wow...es lo unico que puedo decir en este momento. Es una de esas bailarinas que me recuerdan a Fifi Abdo...INCREÍBLE! Tiene un estilo tan clasico que siento que estoy viendo una pelicula de los 50's...muy buena selección, me ha encantado su estilo...es PRECIOSA!

Samira dijo...

Hay que adaptar la vista a su estilo, porque la retina la tenemos saturada del bellydance moderno, lleno de elementos espectaculares.
Yo tengo una reflexión sobre este tema. Creo que al principio todas las bailarinas bailaban parecido respecto a lo técnico y lo que las diferenciaba era su propia personalidad con gestos y miradas. Con el tiempo alguna bailarina avispada vió que el público alucinaba con la capacidad del cuerpo para disociar tronco y caderas o elementos casi gimnásticos y se abrió la veda para lo que existe hoy en día. Ahora cualquier bailarina que baile como antiguamente nos choca y a veces parece que no es digna de estar donde está por la típica frase que se nos pasa a todas por la cabeza de: ¡Eso lo puedo hacer yo también!, sin valorar la complejidad de bailar así.
Estoy de acuerdo con Meldelen en el tema vestuario y maquillaje, pero la diversidad es un crisol de estilos y la verdad que me ha encantado el número de candelabro.

Meldelen dijo...

Me ha encantado tu reflexión, Samira, y aunque no soy para nada una experta es posible que no andes mal encaminada. A veces hay que separar un poco la paja del oro y concentrarse en la persona para ver la calidad de la danza. En ese sentido Farhana me habría ahuyentdo de no ser porque me concentré en ver que su delicadeza y sencillez, ¡no deben ser nada fáciles de lograr!

Keyla dijo...

Samira, realmente una buena reflexión. Estoy muy deacuerdo contigo. Mis gustos han variado como picos desde que estoy en el mundo del bellydance. Antes por ejemplo me gustaba lo moderno, el pop arabe, el baile energico y exotico. No me gustaban para nada las piezas clasicas...pero luego me fui interesando por ellas, y comence a ver tantos otros estilos tan distintos unos de otros. Actualmente el bombardeo de jazz y ballet fusionado con la danza oriental se hace excesivo en mucas ocasiones. Ver bailarinas como Farhana hacen que uno baje del vertiginoso vortice en los que muchas bailarinas nos introducen con su rapidez y acrobacias y aprenda a degustar la esencia del baile oriental clásico, relajado, energico y dulce.

Una vez me dijeron con respecto a un video de Bozenka, "que hermoso...después de tanto jazz, su danza me inspira ternura" y no es para nada incierto. La verdad que tiene mucha razón...estas son las bailarinas que nos hacen disfrutar de la verdadera raíz, bailando con el corazón al 100%...por eso me gusta tanto el estilo Egipcio, por su sencillez, pasionalidad, dramatismo y absoluta belleza.

Gracias por compartir tal reflexión.